El proceso del envejecimiento cutáneo es un proceso biológico complejo que depende de factores intrínsecos (genéticos debido al paso de los años) cómo de factores externos (ambientales).
Los factores externos que van a acelerar el envejecimiento de la piel son en primer lugar la exposición a la radiación ultravioleta y en segundo lugar el hábito tabáquico. Por otro lado, existen estudios nuevos que demuestran que la dieta también juega un papel importante en la prevención del envejecimiento de la piel. Las dietas ricas en azúcares simples y pobres en verduras, frutas ricas en antioxidantes y proteína de alta calidad van a tener efectos perjudiciales sobre la piel. Igualmente es importante para recambiar las membranas celulares de la piel ricas en ácidos grasos aportar al organismos una fuente de grasas buenas. El estrés y sobretodo las alteraciones del sueño al que está sometido una gran parte de la población comporta cambios hormonales que van a repercutir en todo el organismo y también en la piel. Los cambios hormonales provocados por la toma de anticonceptivos y tratamientos hormonales también afectarán la piel.
Todos estos procesos van a comportar la aparición de cambios en la piel como arrugas, alteraciones de la pigmentación, flacidez y alteraciones precancerosas como las queratosis actínicas que si no se tratan pueden evolucionar a cáncer de la piel. Lo que uno ve cuando se mira al espejo es la punta del iceberg porque puede coexistir con lesiones subclínicas no visibles a la simple vista que son importantes de tratar para prevenir el cáncer de la piel. Por ello es importante antes de empezar un tratamiento de antienvejecimiento de la piel efectuar un diagnóstico dermatológico exhaustivo de la piel utilizando el microscopio de la piel o dermatoscopio, la luz de Wood para averiguar exactamente la profundidad de las lesiones pigmentadas y si es necesario una biopisa cutánea de lesiones sospechosas.
Con toda esta información junto a la historia clínica personal se podrá efectuar un plan de tratamiento antiedad de la piel en la que se podrá pautar de forma eficiente los tratamientos más indicados para cada caso.